Fraude alimentario, informe 2018

La red europea del fraude alimentario, creada en 2013, intercambia información sobre posibles violaciones de la legislación europea con clara intencionalidad para cometer fraude, a través del sistema de asistencia y cooperación administrativa (ACC). Este sistema es voluntario e informa sobre los alimentos sospechosos comercializados entre países. En el año 2018, los estados miembros de la UE y Noruega presentaron 234 solicitudes de cooperación para su investigación junto con otras 33 de la Comisión Europea1.

Los criterios para distinguir un caso de fraude se rigen por el incumplimiento de una o más normas legislativas; porque no es fruto de una casualidad; da lugar a una ventaja económica y supone algún tipo de engaño al consumidor. Las actividades fraudulentas pueden llevar a serios riesgos de Salud Pública tales como intoxicaciones, reacciones alérgicas u otras con diverso grado de afectación (muerte o enfermedades crónicas) que han sido registradas en los casos ocurridos en los últimos 40 años (aceite adulterado, dioxina, fipronil, metanol y otros)2.

Respecto a los incumplimientos clasificados como actividades fraudulentas en la cadena alimentaria por esta red europea en 2018, los pescados y los productos de la pesca fueron los alimentos con mayor número de solicitudes de investigación, seguidos de la carne y sus productos y grasas y aceites. En la Figura 1 se indican estos y otros grupos de alimentos recogidos en el informe y el número de sospechas de fraude en cada uno de ellos.

Figura 1

En general, estos incumplimientos se relacionaron con: el etiquetado incorrecto en el 42% de los casos; falta, falsificación o manipulación de la documentación obligatoria en  un 20%;  por sustitución, eliminación, dilución o incorporación de algún ingrediente en su composición un 19%; por seguir procesos o aplicar tratamientos no aprobados o prohibidos un 13% y por infracciones de la propiedad intelectual un 5% (Figura 2).

Figura 2

Como se puede comprobar en los gráficos del citado informe, estos porcentajes varían en función del grupo de alimentos, así por ejemplo, los incumplimientos relacionados con su composición son el 30% de los casos en productos de pescado, el 9% en cárnicos, el 18% en aceites y grasas, el 26% en bebidas alcohólicas y el 19% en productos dietéticos.

En este informe también se describen 2 casos de cooperación internacional contra el fraude: uno relativo a aceite de oliva comercializado como extra y otro a atún tratado para vender como fresco.

Referencias

  1. Informe 2018 de la Red Europea de Fraude Alimentario
  2. Web de la Dirección General de la Comisión Europea de Salud y Seguridad Alimentaria