Alimentación de recién nacidos y exposición a contaminantes químicos

Tania Fernández ha presentado su tesis doctoral titulada “Estado de salud de la población materno infantil gallega en base a su exposición a contaminantes ambientales”, en la cual, evaluó la exposición a determinados compuestos químicos durante el periodo de gestación y los primeros 6 meses de vida de los bebés.

La investigadora, perteneciente al grupo de Investigaciones Agroambientales y Alimentarias de la Universidad de Vigo, nos comenta algunos de los resultados más destacados.

¿Cuál es el interés de estudiar la exposición de contaminantes ambientales en las primeras etapas del desarrollo de un ser humano?

La exposición humana a los contaminantes ambientales se ha convertido en un tema de creciente preocupación porque, incluso a niveles bajos, pueden considerarse dañinos para el ser humano. Estamos expuestos a los mismos de manera intencionada (pesticidas, retardantes de llama) o de manera no intencionada, porque se pueden originar por diversos procesos (bifenilos policlorados o hidrocarburos aromáticos policíclicos). Así también, hay que señalar la exposición a elementos metálicos.

La exposición a contaminantes ambientales, empieza en la etapa uterina, en la cual, el feto se ve expuesto a agentes externos que pueden traspasar la placenta, llegando a afectar a su desarrollo. Tanto el feto como el lactante, son especialmente vulnerables a sus efectos, ya que se encuentran en etapas críticas de crecimiento, desarrollo de órganos, diferenciación celular e inmadurez de su metabolismo.

¿Podría citar algunos ejemplos de las posibles consecuencias de estos contaminantes?

Se sabe que, debido a las características de estos compuestos, la exposición temprana a estos puede causar daños para la salud el niño. Se podrían citar la disfunción inmune, que provocará deficiencias en los componentes del sistema inmunitario. Estos contaminantes son capaces de producir efectos inmunológicos y son inmunosupresores en altas dosis. Además, la exposición a ciertos contaminantes está relacionada con casos de cáncer, y con trastornos que afectan el desarrollo del sistema nervioso. Llama la atención que, globalmente, se estima que 1 de cada 150 nacimientos sufre “Desorden del Espectro Autista”, cuando hace solo 20 años la proporción era de 1 en 10.000 nacimientos. En los últimos años, también se ha visto un deterioro del estado de la salud reproductiva en adultos, incluyendo la incluyendo la incapacidad para concebir, la interrupción espontánea prematura de un embarazo, entre otros. Este factor afecta tanto a mujeres como a hombres.

¿Cuáles suelen ser las rutas de transmisión de estos compuestos desde el medio hasta el niño?

Aunque algunos contaminantes orgánicos se excretan y metabolizan muy rápido, muchos de ellos tienen vidas biológicas más largas y se acumulan en los tejidos grasos, lo que contribuye a aumentar la concentración de contaminantes en el cuerpo humano.

El sistema circulatorio del feto está conectado con el de la madre a través del cordón umbilical. En esta etapa prenatal, se producen intercambios de material a través de la placenta. En este estudio, hemos visto que, a través de esta transferencia placentaria, los compuestos objeto de estudio son capaces de llegar al feto.

Además, durante la lactancia, las reservas de grasa del cuerpo de la madre se movilizan haciendo que los contaminantes ambientales adheridos a ellas, lleguen al lactante a través de la leche materna.

¿Cuáles fueron las líneas de investigación de su tesis?

De una forma resumida, la tesis consistió en el estudio de estos contaminantes en las etapas anterior y posterior al parto planteadas como:

  • Evaluación de la exposición prenatal a contaminantes ambientales mediante el análisis de muestras biológicas no invasivas como son la placenta y el meconio (primera excreta del recién nacido)
  • Evaluación de la exposición postnatal a estos contaminantes mediante el análisis de la leche materna y el pelo de bebé.

¿Cuáles de los compuestos analizados están en mayor concentración en las muestras analizadas?

En todas las muestras analizadas, los compuestos con mayor concentración fueron los siguientes:

  • Hidrocarburos aromáticos policíclicos (PAHs), los cuales pueden surgir de la combustión incompleta de la materia orgánica, la quema de madera y la combustión de otros biocombustibles. También mediante la transformación química de sedimentos orgánicos en combustibles fósiles como petróleo y carbón. Estos compuestos también están presentes en las emisiones de los tubos de escape de los automóviles y en el humo de tabaco.
  • Pesticidas organoclorados, organofosforados y piretroides, utilizados en agricultura y como insecticidas en hogares y uso veterinario.
  • Bifenilos policlorados (PCBs), las principales aplicaciones de estos compuestos son como intercambiadores de calor y fluidos dieléctricos en sistemas eléctricos, como transformadores o estaciones rectificadoras.
  • Polibromodifenil éteres (PBDEs) utilizados como retardantes de llama en tejidos, en plásticos y espumas, incluidas las carcasas de plástico de equipos electrónicos.

¿A qué zona geográfica se refiere el estudio?

Hemos trabajado con dos grupos de población diferentes (pre y post natal), que pertenecen a la provincia de Ourense.

¿Los niveles encontrados son similares a otras zonas estudiadas en Europa (o en resto del mundo)?

De este estudio podemos concluir que existe una exposición a contaminantes, similar o incluso menor a otros estudios realizados en España y en otros países. Ante todo, no es para nada alarmante lo obtenido, simplemente hemos encontrado una exposición a las sustancias que presuponíamos que podían estar presentes.

Hemos encontrado que la paridad y la edad de la madre, el incremento de peso durante el embarazo, el lugar de residencia y la exposición al humo del tabaco, fueron los factores que resultaron tener una influencia sobre los niveles de los contaminantes detectados.

En lo referente a la dieta, un consumo elevado de grasas animales, cierto tipo de pescados y lácteos, también tendrían relación con los contaminantes ambientales estudiados, sobre todo con los elementos metálicos.

Además, a este respecto habría que resaltar la falta de criterios internacionales, que, dependiendo del país y de la Agencia Internacional consultada, son diferentes. Por ejemplo, para la ingesta de leche materna dependiendo del país y para los bifenilos policlorados existirían tres niveles de referencia para decidir si es un alimento apto para el consumo del neonato.

Entonces, ¿existe algún recomendación respecto a la lactancia materna?

En el grupo de investigación creemos que se debe, si es posible siempre, seguir lo establecido por la OMS (Organización Mundial de la Salud), la cual recomienda la lactancia materna exclusiva (por lo menos hasta los 6 meses de edad) debido a las propiedades beneficiosas que esta presenta para el desarrollo de los niños. Hay autores que han demostrado que estas propiedades contrarrestarían el posible efecto dañino de estos contaminantes ambientales en la salud del niño.

¿Qué hábitos se podrían adquirir para evitar este tipo de exposición?

Para reducir la exposición pre y post natal a contaminantes ambientales, las madres deberían reducir su carga corporal de contaminantes, y para ello, se recomienda limitar el consumo de alimentos grasos (especialmente los de origen animal), reducir el uso de insecticidas en hogares y optar preferiblemente por el uso de tejidos naturales.

Después de todo este trabajo de investigación ¿cuál es la línea en el que te gustaría seguir profundizando?

Además de ampliar el número de compuestos a determinar, incluyendo los metabolitos, nos gustaría completar el estudio con el análisis de muestras no invasivas en zonas próximas a la seleccionada previamente y con características demográficas diferentes, para lo cual, hemos establecido una colaboración con el Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela.

Por otra parte, considero de interés averiguar la relación entre los niveles encontrados de contaminantes con el estado de salud de la población estudiada (p.e. mediante test de neurodesarrollo a los niños) y los estudios de exposición pre y post natal incluyendo a las mismas madres e hijos en las diferentes etapas.

Planteamiento y desarrollo de mi tesis. Por Tania Fernández Cruz

El grupo en el que he realizado mi tesis tiene una amplia experiencia en la determinación de contaminantes orgánicos en matrices agroalimentarias, ambientales y biológicas. Y en este contexto mis directores, Elena Martínez Carballo y Jesús Simal Gándara, me propusieron profundizar sobre los efectos que podría tener esta exposición para la salud de las poblaciones materno infantiles, que son más vulnerables.

Para llevar a cabo este estudio, se estableció una colaboración con las unidades de obstetricia y de pediatría del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense a través de las jefas de servicio correspondientes en ese momento, Esther Álvarez Silvares y por Mª Nieves Balado Insunza respectivamente. Colaboración que nos permitió tener acceso a las muestras y a la realización de una serie de cuestionarios a las madres voluntarias, de los cuales, sacamos la información necesaria para la posterior correlación con los niveles de contaminantes y sus hábitos de vida.

Una vez que se tuvieron las muestras, se puso a punto la metodología analítica que permitió la determinación de aproximadamente 70 contaminantes orgánicos en dichas matrices. También abordamos la determinación de elementos metálicos y metaloides, esenciales y no esenciales, para lo que establecimos una colaboración con la Universidad de Porto en Portugal.